miércoles, 26 de noviembre de 2014

Opinión y ánalisis

Los excluidos políticos y sociales

Desde que el capitalismo comenzó a expandirse desde Gran Bretaña al mundo, este fue reemplazando a los viejos sistemas de producción feudal. En el mundo han sido muchos los beneficiados con este nuevo sistema pero más han sido los que han quedado al margen: los excluidos sociales, políticos y económicos.
Los modelos impuestos por la Europa occidental y Estados Unidos son los que atraviesan toda Latinoamérica. Pero no solo el sistema capitalista influyo en la exclusión política y social. En el caso argentino además hubo otros factores más allá de eso como las políticas tomadas por lo que gobernaron el país en distintas etapas de la historia Argentina. Las políticas impuestas por la fuerza fueron las que más excluyeron socialmente, apoyadas en los modelos que venían Inglaterra y Estados Unidos.

Un repaso a la historia de la Argentina muestra como a lo largo de tiempo han existido modelos políticos y económicos que dejaron de lado a los que no acompañaban las ideas de los gobernantes de turno. Como el caso de Domingo Faustino Sarmiento, miembro de la llamada generación del 80 y que durante su gestión política pensaba que el país debía hacerse y construirse con inmigrantes de Europa y América del norte. En esa idea que tenia el Gran maestro argentino, los gauchos y pueblos originarios eran una piedra en el zapato del progreso que pretendía el mandatario de aquellos años. Fueron los gauchos los excluidos de esa época, donde no eran necesarios para el modelo que pregonaba Sarmiento. Pero el espíritu de la lucha de los gauchos por resistir contra ese modelo de exclusión y persecución se ve reflejado en la obra de José Hernández: Martin Fierro que da cuenta sobre la vida de los gauchos, en ese contexto histórico de formación de la nación Argentina donde a través de sus cantos resistían los prejuicios y se hacían oír pacíficamente con payadas y canciones sobre sus vidas. Todo pese a que querían ser silenciados por los que gobernaban el país para pocos.

Pero no solo los gauchos fueron perseguidos en Argentina por no corresponder con el sistema político y económico. Muchos años más adelante, ya a mediados del siglo XX, otros fueron los que no eran necesarios para el modelo que se imponía en el país: Los peronistas, los seguidores de Juan Domingo Perón que había sido derrocado en 1955 con la mal llamada "Revolución libertadora". La gran mayoría del país, trabajadores y minorías que habían sido los excluidos del ayer pero que con el gobierno peronista tomaron otro protagonismo, como nunca antes lo tuvieron, quedaban huérfanos nuevamente. Otra forma de gobernar se imponía y la persecución a seguidores de esa idea comenzaba, los peronistas no eran necesarios y debían ser silenciados. Cuando el país se construía para todos, unos pocos decidieron volver para atrás y darle la espalda a todos los que gracias al gobierno de Juan Perón estaban en un mejor lugar. El nombrar al partido peronista costaba la vida en algunos casos, la mayoría era silenciada por unos pocos que manejaban el país. En este contexto histórico podemos citar el cuento de Abelardo Castillo: Los muertos de piedra negra, en ese relato el autor nos cuenta lo que costaba pertenecer al partido peronista y dar la vida por una ideología política. Basaban su resistencia muy similar a los gauchos, sin perder la identidad y la razón por la que lo hacían y muriendo con la convicción de lo que querían decir: ¡Viva Perón!

Una etapa nefasta en Argentina, la más negra de su historia, se dio entre los años 1976 hasta 1983. El gobierno de facto de esos años se encargo de excluir y silenciar toda manifestación popular. Nada que estuviera en contra de esa dictadura podía decirse ni hacerse, sino costaba la vida y así de simple era la cosa. Sin embargo algunas voces resistían clandestinamente y luchando por una causa justa. Precisamente una voz que se atrevió a hacer públicas sus opiniones en contra de los genocidas, que llenaban de terror el territorio argentino, fue el periodista y escritor Rodolfo Walsh. Quien el 24 de marzo de 1977 envío a distintas redacciones de diarios y revistas una nota que llamo: "Carta abierta a la junta militar" donde detallaba y argumentaba el daño que el gobierno militar estaba haciéndole al pueblo argentino. En su carta Walsh hacia saber al país la persecución y censura que la prensa estaba sufriendo, además de los 15.000 desaparecidos hasta ese momento, los fusilamientos de militantes de partidos políticos peronistas y de izquierda, la deuda externa que estaba creciendo cada día y los beneficios para algunos pocos y el sufrimiento de muchos argentinos. Todas esas denuncias que Rodolfo Walsh hace en su escrito le terminaron costando la vida, como parte de la prensa argentina él fue un excluido político. Pero al igual que los gauchos que relata en su cuento José Hernández (Martin Fierro) y militantes peronistas del cuento de Abelardo Castillo, Walsh fue firme a su convicción.
Pese a ser excluidos de un modelo político y social que no los necesitaba ellos se hicieron oír y pagaron las consecuencias de ir contra la corriente que se imponía.






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